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martes, 2 de septiembre de 2014

UN SECRETO DE LAS PELÍCULAS DE TERROR.



 “EL MAL”*  EN LA ARTICULACIÓN SIGNIFICANTE.
PARADOJAS DE LA NATURALEZA HUMANA.

* En el resto de este texto consideramos que cada vez que utilizamos estas palabras, su sentido equivale al que tendrían si estuvieran entre comillas como la hemos situado en el título. Para “el bien”, hacemos igual aclaración.

En el  común de las películas de terror así como en los cuentos y novelas del tema existe un eje organizador del argumento: Los seres humanos luchan contra el mal denodadamente. Su lucha es heroica, esforzada y los héroes son asediados permanentemente por la comprobación de su inutilidad, debido a que su enemigo tenaz y misterioso se escabulle y reaparece después de cada batalla.
El héroe sin embargo es inaccesible al desaliento porque se basa en la creencia de que cada victoria es un paso eficaz para eliminarlo, para sacarlo definitivamente de la realidad.
Esta infundada esperanza – ya que el mal, cuando se lo echa por la puerta, vuelve a entrar por la ventana – hace parte de una misteriosa cuestión que da interés a la obra.
Entre insistentes esperanzas de triunfo y retornos permanentes del fracaso, la batalla continúa.
En la organización del psiquismo que propone la teoría del significante podemos hallar razones para estas paradojas de la naturaleza humana.

Una forma de entender la complejidad del psiquismo es que en este coexisten la consciencia y el inconsciente. Lo evidente para nuestra consciencia es una determinación para lo inconsciente.
La verdad subjetiva que nos hace vivir como ciertas y evidentes las cosas, es efecto de un mecanismo inconsciente, que la produce sin que tengamos noticias al respecto.
La consciencia es vivida como la única verdad cuando es un efecto de  mecanismos mentales de los que no tenemos noticias; por tal razón se la denomina inconsciente.

El bien y el mal, ¿qué tienen que ver con ello? Lo trataremos de expresar con la mayor sencillez.
La visión y el sentimiento consciente de las cosas se sienten como una verdad. Este es el bien; tiene la capacidad de producirnos calma, de darnos seguridad. Pero, como el inconsciente produce esta consciencia, la trabaja y la cambia, a cada paso nos saca el piso debajo de los pies, nos llena de incertidumbre. Este es el mal.

Como es el modo en que está armada la mente humana, los efectos del bien y del mal y las vicisitudes paradójicas de la lucha de nuestros héroes literarios, coinciden con estos movimientos del alma.

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