Desde el punto de vista del psicoanálisis el humanito es un ser simbólico, miembro material de la casa del lenguaje que se determina por la ley de las combinaciones, más allá de todo pensamiento y de todo cálculo, un fundamento desligado de todas las consideraciones éticas o de conveniencia incluso de su propia supervivencia.
¿Cuál es la ética más inteligente, la que resulta más conveniente elegir?
Si el humanito es tan loco que puede decidir por partes iguales construir o destruir la realidad que lo sostiene, que en muchos casos él mismo ha contribuido a producir, mi opinión es que conviene elegir el amor más que el odio, el trabajo de la construcción más que el de la destrucción.
En cuanto al goce que se pone en juego en la aparición del humanito sobre la tierra desde que el verbo habita entre las especies animales, tanto da odio que amor, destrucción que construcción. Por lo tanto la razón del goce no está en cuestión al momento de dicha elección.
¿Cuál es la razón para elegir una ética del amor, entonces?
- La razón es evitar el sufrimiento que el odio y la consiguiente destrucción producen.
En efecto, si podemos gozar de la belleza de la vida simbólica humanita sin pagar con sufrimiento, tanto mejor.