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domingo, 21 de febrero de 2021

LO QUE CURA ES LA CONCEPCIÓN.

Acerca de la “cura” psicoanalítica.

 


La concepción es la forma de ver el problema.

Según la visión que tenemos de la persona del paciente, se produce la forma en que le hablamos. Es una cuestión del sentido común.

A partir de la definición que vamos logrando del paciente, se produce la forma en que a él nos dirigimos.

Cuando se tiene la concepción adecuada, se le va dando al paciente una ruta de salida de la neurosis.

Cómo se consigue hacerle ver este mapa de carretera de su alma?

Ese quehacer metodológico es el conocimiento que se adquiere en la formación de la escuela de psicoanálisis.

El psicoanálisis es en transferencia, vale decir que se adquiere en la relación con el otro.


lunes, 9 de noviembre de 2020

EL PREJUICIO DE QUE LOS TRASTORNOS MENTALES SON HEREDITARIOS


Como sabemos hay muchas personas que padecen depresiones, trastornos bipolares, ansiedad u otros cuadros psicológicos, que se hacen crónicos, vale decir que se van extendiendo a lo largo del tiempo, convirtiéndose en incómodos compañeros a lo largo de la vida.

 

Ante la situación de que, muchas veces a pesar de diversos intentos curativos, el problema no se soluciona; en los momentos de las crisis, que son vividas con mucha angustia, el paciente piensa que su padecimiento ha de ser hereditario.

 

Pensar por ejemplo que su padre y su madre han tenidos personalidades muy neuróticas, con profundas crisis de desequilibrio emocional, y en ello puede estar la causa de su mal.

 

Vale decir que el paciente empieza a explicar su trastorno como un problema heredado por los genes de los miembros familiares.

 

Esto por lo general no es así.

 

Los trastornos emocionales, que solemos denominar neurosis, suelen tener su origen en las relaciones familiares de la infancia, pero por afectación de los rasgos de carácter de los padres y familiares, no por la herencia de los cromosomas.

 

Cuando el paciente se empieza a familiarizar, en su propio proceso de psicoanálisis, con que sus síntomas son cuestiones psicológicas; vale decir que son ideas y emociones que le han colonizado el pensamiento, tendencias y hábitos que se repiten, y que del mismo modo en que se han metido en la cabeza se las puede sacar y producir en su lugar otras ideas no conflictivas.

 

Si bien todavía no ha logrado su cura, al darse cuenta de esto, empieza a liberarse de la angustiosa idea de que lo que le pasa es hereditario, algo físico cerebral o neuronal, y que por lo tanto se puede curar, a diferencia de lo hereditario que es incurable.

 

A partir de esto puede empezar a trabajar con mayor ahínco en resolver las causas de su problema.

Aclarar esta situación es lo que nos motiva para redactar esta comunicación.

 

jueves, 26 de diciembre de 2019

LOS ALGORITMOS







Los humanos nos hemos dado cuenta que nuestras conductas e ideas conscientes responden a una trama estructurada inconsciente.

Esto, que es el aporte teórico del psicoanálisis, les ha permitido a los que se dedican a la comunicación social y empresarial en este tiempo, desarrollar una dirección basada en algoritmos.

Los algoritmos, como sabemos, son unas fórmulas matemáticas que ordenan dichas conductas, al mismo tiempo que se reordenan a sí mismas, vale decir que aprenden.

De la antigua pregunta sobre el predominio del hombre sobre la máquina o de la máquina sobre el hombre, la sociedad manejada por algoritmos matemáticos, apuesta radicalmente por esta última opción, que la máquina dominando la mente humana.

La forma en que el algoritmo incide en la realidad social es por medio de estímulos subliminales. Con los mismos mecanismos que el lenguaje, influye en el pensamiento social o empresarial, mediante sugerencias inconscientes. De la misma manera opera el tratamiento psicoanalítico, que reordena el inconsciente, al darle mayor coherencia para que coincida con el deseo profundo del sujeto.

El deseo inconsciente es, para Freud, la base dinámica, el impulso con que el inconsciente funciona.

El conflicto inconsciente freudiano de la neurosis, es una falla lógica. El neurótico, en un momento dado piensa con una lógica y en el momento siguiente con otra. Esto produce una serie de problemas en el pensamiento y por lo tanto también en la personalidad del sujeto. El tratamiento busca que el pensamiento funcione con la misma lógica.

El algoritmo funciona igualmente con un sistema de sugerencias inconscientes; pero en lugar de estar fundamentadas en el deseo inconsciente propio del sujeto, las tiene planificadas en función de los intereses de sus programadores; por lo cual la esencia de humanidad que se orienta en el campo del deseo, queda descartada. Aún más, las condiciona a un sistema de órdenes, que construye un sujeto paranoico.

El psicoanalista ejerce este poder sobre el paciente, a condición de no utilizarlo en su propio interés. Por esta ética, el psicoanálisis permite al paciente recobrar su propia palabra. Le acompaña sin robarle su propio camino.

Debido a ello, en la sociedad del siglo XXI, sentimos que vivimos en un mundo de inhumanidad. No sólo por las conductas agresivas que genera, sino también por la falta de poesía en el espíritu, que nos deja en un automatismo. El ser humano ha dejado de ser el que maneja la máquina, para ser secuestrado por la máquina, para volverse parte de la máquina que lo maneja.

lunes, 26 de marzo de 2018

BOMBA NUCLEAR.


La parte psicótica de la personalidad.

Todos sabemos que un estallido de esa intensidad convierte todo en polvo.
Lo reconoce inconscientemente nuestro temor.

Cabe una pregunta.
¿Tiene tanto poder el intercambio de palabras entre entre los seres humanos, para preferir arrojarnos rayos pulverizantes, antes que sentarnos a conversar? ¿Qué provoca semejante temor?

Si vivir es cambiar, preferimos morir.

Tememos tanto a la caída del yo o a su cambio por medio de la conversación con el prójimo, que preferimos la desaparición.

Según Freud esto se debe a las fantasías infantiles inconscientes de las primeras pasiones, amores y agresiones entre los hermanos y los padres amados. Lo que Freud encuadró en la tragedia de ´Edipo Rey´, de Sófocles.

Unas fantasías que son tomadas como realidad por el pequeño, que la maduración va a ir situando en su lugar.

Claro está que hay personas en quienes esta moderación se produce de forma incompleta, a consecuencia de lo cual la alucinación sigue presente en la fantasía  confundida con la realidad, en el adulto.

Es el aspecto psicótico del sujeto, que a veces predomina más que los otros dos aspectos, el neurótico o el perverso de la personalidad, donde la línea entre ficción y realidad está difusa.

Esto de la bomba nuclear entonces, debiera ser eliminado dentro de los instrumentos militares de destrucción, como una interpretación psicoanalítica que cure este problema inconsciente, que disminuya la parte psicótica de la personalidad de la sociedad.

domingo, 4 de marzo de 2018

JORGE ALEMÁN (Entrevistado por Judith Miller en 1994. revista francesa L´Ane)





“Se puede deducir de los diferentes contrapuntos de Lacan con la historia de la metafísica una disyunción fundamental y extrema: «o el discurso analítico o el totalitarismo».
No porque el discurso analítico aspire a encarnarse en un movimiento colectivo, sino porque la civilización se ve obligada a pensar seriamente lo que le espera en caso de desaparición de tal discurso”.  

Nos lleva a preguntarnos qué piensa Alemán que hay en el discurso analítico que evita el totalitarismo.

Creemos que tiene que tener que ver con el tipo de sujeto que plantea el discurso psicoanalítico y el que plantea el discurso paranoico del totalitarismo.

El del psicoanálisis es un sujeto de la duda inconsciente eterna, no superable, que halla en este sujeto un goce.

Nos imaginamos un mundo, un país, habitado por estos sujetos. Serían personas que se escucharían mutuamente. Su capacidad de dudar de la propia verdad, de la propia opinión, les permite darle importancia a lo que dicen los demás.

El autoritario, por el contrario, centrado en el discurso paranoico, es un sujeto de la certeza.
No tiene dudas de su opinión. Tiende a ser autoritario en la medida en que no escucha al otro, no considera posible una opinión que contraríe la propia, e impone a los demás la suya.

lunes, 15 de enero de 2018

¿POST VERDAD? CINISMO.

FINTAS COMO EN EL POKER.

“Voy a cumplir con mi palabra”, dice un político en campaña electoral, sin decir a qué palabra se refiere.
Se me hace que esta frase contiene la estructura de la noción de verdad neoliberal, llamada post verdad.

Nadie sabe a qué se refiere esta denominación, porque hasta ahora la verdad cultural, la verdad de la gente era una: existía una verdad objetiva. Hubo después una época de transición que expresa la frase: ´que cada uno tiene su verdad. ´

En la frase del político, parece que la post verdad es sostener la existencia de una verdad, que está en un lugar de la habitación que no se puede encontrar.

Para que sea post verdad, en este momento en que estoy hablando – como en este escrito, por ejemplo – decir la verdad debe coincidir en el tiempo, con la prueba de la verdad.
Hoy no: La prueba se la doy mañana. No porque sea una estafa en que le digo una cosa y después resulta que es la contraria, sino porque no se sabe de qué verdad se habla, lo que resulta conveniente para el que habla. No es más que una melodía con una letra ausente de contenido.

La post verdad es una intención de verdad. Ya se verá en otro momento hasta donde coincide o no con la verdad verdadera, la verdad probada.
La Post Verdad es un discurso que no se compromete consigo mismo.

Se ha pasado del ´si lo digo lo hago´, al ´si lo digo´ a secas.

Esto, como la parte esencial del post modernismo, ha tomado una lección del psicoanálisis acerca que el deseo es variable en su objeto, pasándose tres pueblos; llegando a creer que el objeto no se puede definir.

El psicoanálisis se ve obligado a poner un límite a este deseo, basándose en la realidad, a lo que se  ha llamado ´criterio de realidad’.

Usted vuele en brazos de su deseo; no sea usted un neurótico que quiera saber de antemano todas las cosas; pero tampoco sea lo contrario de un neurótico, un perverso que sabe que hay que bajar la patita al suelo, pero no le hace caso y haciéndose el distraído lleva el cartón con lo que le conviene, al paso de las circunstancias. Volamos, volamos, somos felices, volamos.

domingo, 4 de diciembre de 2016

EL PSICOANÁLISIS ENSEÑA LAS VIRTUDES DE LA IMPOTENCIA: ELLA AL MENOS RESPETA LO REAL´.*


*Jacques Alain Miller.
En un subtítulo del índice de ´Escritos´ Jacques Lacan nos dice:
´ Una ignorancia docta. Lo que el psicoanalista debe saber: olvidar lo que sabe.´

La idea que lo que sabemos está registrada en el inconsciente, un ´saber insabido´ al que nuestra conciencia puede acceder en forma de intuición, como una sensación de verdad; algo así como que en algún lugar de nosotros un robot sabe de nuestro andar y lo podemos escuchar.

En un lugar profundo está lo que soy, oculto a mi consciencia, me hace tener fe,  saber de mí.

Escuchamos algo que nos arma nuestro interior. Como cuando vamos a caminar por el bosque en las madrugadas y somos una oreja entre la sinfonía de los insectos y las aves que nos renueva.

La propaganda y la neuropsicología, contabilizando y programando a los sujetos por medio de aparatos tecnológicos nos vuelve sordos, nos dice lo que hay que sentir y nos convierte en clientes, la clientela fija del consumo necesario para el uno por ciento de los hombres.

lunes, 12 de octubre de 2015

EL PSICOANÁLISIS, DISTINTO DE LA FENOMENOLOGÍA, SIGUE LA VÍA DEL SÍNTOMA.


Cuando se dice que el psicoanálisis no es una fenomenología, un estudio de lo que se ve a simple vista  ¿a qué nos referimos?
Dicho de otro modo:
- ¿Qué cosa es lo que queda por fuera de la fenomenología?
- El estudio de las causas de lo que se manifiesta a simple vista.

Si la fenomenología es el estudio de las conductas, lo que ocupa al psicoanálisis es la investigación de las causas de estas.
Como dice Lacan, el psicoanálisis sigue la vía del síntoma, en la búsqueda de lo que en éste  se manifiesta.
Por poner un ejemplo especialmente brutal: El caso de un hijo que mata a su madre. Desde el punto de vista de la fenomenología es encuadrado como un  matricida, un homicida calificado, y estas clasificaciones podrían ser extensas, en la dirección de una perversión de los valores culturales, familiares, etc. Asimismo, en la de las patologías psiquiátricas en las distintas alteraciones graves de la salud mental.
El psicoanálisis se interesa en investigar qué lo ha llevado al acto extremo de violencia, a los mecanismos de desligamiento interior de aquello que hace violar una norma primaria, esencial.
En las reflexiones forenses sobre el joven múltiple homicida de la escuela Sandy Hook de Newtown, EEUU, 2012, que además también asesinó a su madre, se hicieron aportes sobre la relación con ella, situándola en una cuestión de dependencia afectiva. Como puede verse, una conclusión general.
La perspectiva psicoanalítica llevaría a reflexionar sobre las causas inconscientes que han producido, en la historia del joven, el síntoma del matricidio y el asesinato masivo. El psicoanálisis no se detiene en el encuadramiento de una forma de conducta y sus desviaciones, sino que se interesa en la historia de la producción de los actos, los mira como un síntoma.
La pasión fenomenológica es hallar la forma de las cosas, la del psicoanálisis es determinar sus caminos causales.
Es cierto que en el mundo actual no tenemos tiempo para mirar tan a fondo, pero no es menos cierto que las causas siguen actuando en la producción de los problemas.

domingo, 6 de septiembre de 2015

EL IMAGINARIO ES LA ÚNICA PROPIEDAD PRIVADA. Distintos en apariencia, semejantes en esencia.





Desde el punto de vista psicoanalítico todos los hombres somos hermanos porque todos tenemos un inconsciente, construido por una serie de luces combinadas con idéntico funcionamiento. Decimos “luces” por usar una imagen familiar a la que nos tiene acostumbrado el pintor que sabe combinar los colores partiendo de los tres primarios y siguiendo por efectos que se desprenden de estos. Cada maestro logra su estilo particular pero todos están abrigados bajo el paraguas de la forma en que se combinan según su manera de reaccionar ante la luz.
El amarillo que conocen nuestros sentidos es imaginario, pero es un efecto de la química de los pigmentos.

Entendemos que las situaciones socio económicas determinan imaginarios sociales, pero debe saberse que en lo psíquico no hay diferencia entre los seres humanos de cualquier condición, por lo que cualquier diferencia de calidad humana que se vea existir entre los diferentes grupos sociales es sólo un prejuicio. Sobre esta base se sustenta el respeto que todos tenemos derecho a tener de los demás.
No es posible para el ser humano desprenderse del imaginario, pero sí lo es saberlo relativo desde el conocimiento que es un efecto.

Como dice Borges en uno de sus prólogos, “es circunstancial, lector, el hecho que al abordar este libro seas tú el lector y yo el escritor”.





jueves, 25 de diciembre de 2014

EL HOMO CREATIVO: SURF EXISTENCIAL.

¿LAZO SOCIAL PSICOANALÍTICO?


*Jorge Alemán.
Mesa redonda: El Lazo y el Síntoma. Jorge Alemán, Clara Schor-Landman, Guillermo Belaga, Osvaldo Delgado. Coordinado por Silvia Pino.

“Es uno de los temas del psicoanálisis, es decir, cómo va a operar el psicoanálisis con lo real sin caer en el sentido religioso que está preparado a través de las vocaciones, las inclusiones, las nuevas iglesias, las nuevas sectas, las nuevas prédicas, para llegar a todos los lugares donde el lazo social se ha roto.”*

Puede ser que el psicoanálisis opere con lo real mediante la producción del homo creativo, el pensamiento absoluto del cambio, al que nos gusta llamar surf existencial.
Me acuerdo de Octavio Paz en uno de sus ensayos en que habla del cambio como el único factor de la vida que no varía, ya que la vida es un sistema de cambio permanente.
Un sujeto de pensamiento al borde de la dialéctica variación/estaticidad; que hace que el significante siga creando al sujeto por la variación perpetua de sus elementos. Nunca sabremos quienes somos, pero no hay en ello mucha pérdida ya que nunca lo supimos. El yo no fue nunca el que nos hizo ser, sino el lenguaje. Sólo que ahora ya no tendremos el sentimiento de saber quiénes somos.
Si el lazo social se ha roto, como plantea Alemán, dejando de ser un síntoma del inconsciente que persigue lo real produciendo sentidos, nos hallamos en un discurso cercano a la psicosis en que no hay ley ordenadora, salvo la no ley.
El homo creativo quizás sea la nueva entidad del sujeto psicoanalítico – un ser deseante carente de objetos de deseo, salvo el mismo hecho de desear - que viene a reiniciar la rueda en que todo vuelve a empezar; el nuevo lazo social con lo real donde el sentido creado ya no sea un sentido ligado al  objeto sino al sujeto creativo, al movimiento. La idea de sexualidad freudiana nos vuelve a situar en una ley de relación no con el otro, sino con la dialéctica de pensar siendo pensado. Como lo proponía Lacan, oponiéndose al cogito cartesiano de porque pienso soy: soy porque soy hablado.

lunes, 13 de octubre de 2014

EL PSICOANÁLISIS, DISTINTO DE LA FENOMENOLOGÍA, SIGUE LA VÍA DEL SÍNTOMA.



Cuando se dice que el psicoanálisis no es una fenomenología, un estudio de lo que se ve a simple vista  ¿a qué nos referimos?
Dicho de otro modo:
- ¿Qué cosa es lo que queda por fuera de la fenomenología?
- El estudio de las causas de lo que se manifiesta a simple vista.

Si la fenomenología es el estudio de las conductas psicológicas, lo que ocupa al psicoanálisis es la investigación de sus causas.
Como dice Lacan, el psicoanálisis sigue la vía del síntoma, en la búsqueda de lo que en éste  se manifiesta.
Por poner un ejemplo especialmente brutal, el caso de un hijo que mata a su madre. Desde el punto de vista de la fenomenología es encuadrable como un  matricida, evidentemente, un homicida calificado, y estas calificaciones podrían ser muy extensas, en la dirección de una perversión de los valores culturales, familiares, etc. Asimismo en la de las patologías psiquiátricas en las distintas alteraciones graves de la salud mental.
El psicoanálisis se interesa en investigar qué lo ha llevado al acto extremo de violencia, a los mecanismos de desligamiento interior de aquello que hace violar una norma primaria, esencial.
En las reflexiones forenses sobre el joven múltiple homicida de la escuela Sandy Hook de Newtown, EEUU, en 2012, que además también asesinó a su madre, se hicieron aportes sobre la relación con ella, situándola en una cuestión de dependencia afectiva. Como puede verse, una conclusión general.
La perspectiva psicoanalítica llevaría a reflexionar sobre las causas inconscientes que han producido, en la historia del joven, el síntoma del matricidio y el asesinato masivo. El psicoanálisis no se detiene en el encuadramiento de una forma de conducta y sus desviaciones, sino que se interesa en la historia de la producción de los actos, los mira como un síntoma.
La pasión fenomenológica es hallar la forma de las cosas, la del psicoanálisis es determinar sus caminos causales.
Es cierto que en el mundo actual no tenemos tiempo para mirar tan a fondo, pero no es menos cierto que las causas siguen actuando en la producción de los problemas.

domingo, 27 de julio de 2014

LA RESPUESTA DE LACAN A LA CUESTIÓN DEL CIBER SEXO. EL EJEMPLO DEL ENAMORAMIENTO.



Dentro del asunto más general de la ciber realidad, las relaciones sexuales virtuales han recibido distintas interpretaciones respecto a cuánto tienen de reales.
Justamente, según la idea de realidad que se asuma, lo virtual como opuesto o al menos diferente a lo real, puede ser interpretado de distintas maneras.

A la discusión sobre hasta qué punto es real el sexo virtual, Lacan contesta del modo que nos parece más psicoanalítico. Dice que tiene tan poca realidad como la misma relación sexual física.
Ambas se sienten reales por el sentido que les da el vestido de símbolos que inconscientemente el sujeto les confiere y al que su percepción responde.
Un buen ejemplo para visualizarlo es el estado de enamoramiento. Vemos con claridad que no están en el objeto real los atributos que el sujeto siente que posee.

domingo, 9 de marzo de 2014

PARA LO QUE SIRVE EL PSICOANÁLISIS


Su utilidad es la cura de la neurosis.
La neurosis es una palabra que se ha popularizado y se emplea, como la mayoría de los términos psicológicos, de modos distintos y bastante confusos.
El ser humano es de naturaleza conflictiva, va haciéndose a sí mismo pasando por una especie de camino de mohicano, en que tiene que ir superando conflictos. Son situaciones que al mismo tiempo que lo forman requieren de ser ubicadas de una manera que le sirva a la persona para centrarse y consolidar su personalidad de un modo que no le haga daño sino por el contrario que le ayude en las situaciones de la vida.
No se trata de una enfermedad sino de la misma vida. Por eso el psicoanálisis no es un tratamiento para enfermos sino para sanos.

domingo, 17 de febrero de 2013

ENTREVISTA A SLAVOJ ŽIŽEK.


El Psicoanálisis es más necesario que nunca.*
*Entrevista. Traducida por Manuel Asensi. 04.02.2004


- ¿Cuál sería en su opinión el papel del psicoanálisis en nuestros días? ¿Cómo puede ayudarnos a comprender el terrible malestar político que nos envuelve a un nivel planetario? Bosnia, Torres Gemelas, África, Iraq, etcétera. Sé que es una pregunta difícil de contestar brevemente, se halla en sus libros desde “El sublime objeto de la ideología” hasta los más recientes, pero quizá podría explicarlo...
- La primera idea que yo rechazaría rotundamente es la idea de que necesitamos el psicoanálisis clásico para analizar los así llamados “fenómenos extremos”. Mis amigos me dicen: “¡Oh, Dios mío, necesitamos el psicoanálisis para entender  lo sucedido en Bosnia!”. No, en realidad, el psicoanálisis lo necesitamos en todas partes.

Quiero vivir en una sociedad donde la tortura no sea posible.

No hay que olvidar que en EE.UU. se puede utilizar la tortura con el fin de obtener información en relación con el terrorismo. Yo quiero vivir en una sociedad donde la
tortura no sea posible, porque es algo totalmente inaceptable. En una sociedad en la que no se permita ni siquiera discutir el tema de si debemos o no legalizar la tortura, donde el hecho de que alguien lo proponga lo descalifique automáticamente. Esta permisividad radical del todo vale lleva a lo que pasó hace tres años en Nueva York, cuando unos círculos extremistas se dedicaban a cortar su pene por la mitad, para poder tenerlo doble, lo hicieron casi doscientas personas, imagínese los problemas para orinar, el dolor, porque el pene no se puede reconstituir...

La paradoja en esta sociedad.

“La paradoja en esta sociedad (en la norteamericana, especialmente) es que si miras durante mucho rato a una mujer puedes ser acusado de acoso sexual. Si por ejemplo haces deconstrucción o “cultural studies” está muy bien, pero Lenin, ah, eso es tabú, puedes llegar a desaparecer de las librerías. En relación con la democracia, he de decir que no debemos ser tan fetichistas a la hora de utilizar el término “democracia”, porque cualquier cuestionamiento de esta puede ser fácilmente considerado como antidemocrático. La pregunta que pretendo responder en mis libros es la siguiente: ¿qué significa hoy en día la democracia?, ¿cómo funciona? No debemos tener miedo de hacer estas preguntas. Yo no estoy de acuerdo con esa idea derridiana de la “democracia por venir”, porque da la impresión de ser algo siempre inalcanzable, como si lo que tenemos de forma actual fuera un fracaso en relación con lo que podría ser. Está introduciendo una fórmula kantiana, la de la injunción ética, incondicional, aludiendo a lo que siempre está por llegar, a lo que nunca puede ser realizado. Para mí el principal problema de todo eso es que disuelve cualquier acción política en una suerte de proceso infinito que nunca se acaba ni se cumple. El problema es que Derrida y sus seguidores no han entendido algo que Trotsky tenía  muy claro, y es que la revolución no significa felicidad.
Debemos fijarnos en lo que está ahí presente, tenemos que actuar más sobre lo que de hecho hay y tenemos. Yo no deseo, como ellos, abandonar la noción metafísica de verdad.”

sábado, 22 de septiembre de 2012

EQUIVALENTES DE LA HIPNOSIS.


“LAS TERAPIAS BREVES TIENEN MUY CORTO ALCANCE” *
* Fragmento de entrevista a Adriana Testa, presidenta de la Escuela de la Orientación Lacaniana (EOL) de la Argentina. Por Josefina Edelstein.




“–A problemas acuciantes, se buscan soluciones rápidas, que permitan levantar la cabeza y el cuerpo y seguir andando. ¿Qué opina sobre la alta penetración de nuevos tipos de terapias breves?

–Son métodos de domesticación, organizados en manuales de procedimientos, con un  alcance muy corto. Los efectos son breves, no sólo las terapias implementadas.
La figura que usted usa, levantar la cabeza y el cuerpo y seguir… es la que mejor remite a esos métodos pautados según una norma que define lo normal en nuestros medios sociales.
Es una respuesta acorde con la idea de disfuncionamiento, de trastorno, para cada desperfecto una solución.
De este modo se pierde la dimensión existencial de un padecimiento en la vida de alguien y para decirlo con Freud, los pensamientos que afectan un cuerpo…”

En 1885 Freud asiste al servicio de Charcot en París en que este aplicaba la hipnosis en el tratamiento de la histeria grave. Posteriormente, en su consulta de Viena utiliza la hipnosis, que al poco tiempo va a dejar de usar porque los síntomas que hace desaparecer vuelven a presentarse, y porque al mismo tiempo descubre el poder curativo de la palabra.

Como cita Adriana Testa, las terapias breves dejan de lado “los pensamientos que afectan un cuerpo”.
Se trata de la idea de Corpus, de estructura, en términos más recientes; un ser de pensamientos que se manifiestan mediante síntomas. Algo se reprime, no logra convertirse en palabra, no se integra al cuerpo del sujeto y se expresa de ese modo.
La idea del psicoanálisis es escucharlos para que se puedan integrar. La de la hipnosis, como las terapias breves, es ignorar la represión y aportar nuevos síntomas en forma de instrumentos de adaptación.  
Por eso descifra Testa que las terapias breves se establecen sobre una idea de lo anormal entendido como desajuste y por el contrario de lo normal como ajuste.
En consecuencia, cuando hay un desajuste producido por una represión se ignora la represión – hay corrientes teóricas que directamente niegan su existencia – y se le provee al síntoma “des adaptador” de un complemento de síntomas adaptadores.

¿Por qué fracasa la hipnosis?
- Porque no integra el síntoma al cuerpo de pensamiento en el que se ha producido. De igual modo ocurre con las terapias breves.


hipnosis, síntoma, adaptación, palabra, psicoanálisis 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

IDEOLOGÍA DE LA SUSTANCIA: LA CUESTIÓN ES TAPONAR AL SUJETO.


El sujeto de la teoría psicoanalítica, centrada en el concepto de Inconsciente, tiene la característica de estar partido entre consciente e inconsciente. Es lo que Freud llamó la Spaltung (división) del sujeto.
No otra cosa propone en su teoría del lapsus o equivocación verbal, o en la teoría del chiste.

Es curioso que esta concepción surja de lo que el sentido común considera cosas inicuas, sin relevancia o descartables, como son las equivocaciones verbales, los chistes y los sueños.

Los sueños en particular estaban considerados por la psicología de su tiempo como fenómenos de desecho del pensamiento que se producían durante el dormir.

Como lo señala Estanislao Zuleta entre nosotros, la concepción psicoanalítica del sujeto va en contra de las concepciones centrales de nuestra cultura, tales como la doctrina evolucionista en psicología, antropología y sociología, de filosofías como la de Hegel, de las doctrinas fenomenológicas y el pensamiento religioso, con los que se contraponen de forma clara e irreconciliable. Por lo tanto, para Freud era de esperar una gran oposición, silencio, rechazo, tergiversación, es decir, una pésima recepción para ese elemento extraño de la cultura de su época, el inconsciente.

Esta oposición al psicoanálisis es lo que centra también en el día de hoy las diversas concepciones que lo critican con mayor o menor profundidad. Están centradas en ese sujeto dividido entre consciente e inconsciente. El cognitivismo, que considera ciencia sólo a lo que resulta cuantificable. El constructivismo que le niega una estructura material, considerándolo dependiente de los aspectos sociales. Se sostienen en un lugar común, la oposición a la idea de sujeto.

Se nos impone una pregunta;
¿Por qué molesta tanto el sujeto del inconsciente?
- Por algo sencillo y al mismo tiempo de amplio alcance: Las concepciones de nuestra cultura están armadas sobre la noción de idea absoluta.

Yo puedo amar a alguien o a algo a tal punto que dedico a ello toda mi vida. En una cultura basada en la noción de idea absoluta como la nuestra, para poder lograr esta definición tengo que carecer de toda duda, tengo que pensar que lo que amo es único. Otra cultura sería aquella que puede amar sabiendo que sería posible que amase a otra cosa.
La primera piensa que el objeto real existe por un principio que vive en el mismo objeto, piensa según la idea de esencia, vale decir de creer que hay algo en el centro del objeto, una especie de brillo interior que lo hace existir.
La segunda es de una mayor elaboración, que no hemos alcanzado, piensa que el objeto material se nos ha impuesto por condicionamientos que hemos vivido en nuestra historia personal y social y que este lazo con la realidad es lo que lo hace real; sin embargo en sí mismo no existe nada particular que haga que lo hayamos elegido. Como lo dice Borges en uno de sus prólogos, dirigiéndose al lector: Es casual que tú seas el lector y yo el escritor, en otra circunstancia diferente podría ser lo contrario.

domingo, 1 de abril de 2012

FREUD VIVE EN EL CONCEPTO DE INCONSCIENTE




De este concepto, que ha impregnado la cultura, todo el mundo ha chupado rueda, ya sea para oponerse, como para utilizarlo cambiándole el nombre y al mismo tiempo negándole valor.
Nada ha vuelto a ser igual después de su aporte que se opone a toda la filosofía de la conciencia cuyo culmen fue Descartes, donde el Cogito se contrapone con el concepto de inconsciente.

Las nuevas teorías del comportamiento y de la genética psíquica, lo dejan fuera de su concepción de ciencia, pero lo descubren en el seno de las realidades que describen.

Desde el punto de vista terapéutico puede afirmarse que cualquier comunicación entre el hombre y el mundo puede curar, pero “Freud vive” en el momento en que esa experiencia no resulta eficaz en la cura de la neurosis, porque allí se revela necesario hacer un trabajo sobre el inconsciente, que es el del método psicoanalítico.

domingo, 19 de febrero de 2012

EL PSICOANÁLISIS ES LA CIENCIA DEL RECONOCIMIENTO


El psicoanálisis es un método de comunicación que trabaja las fallas de reconocimiento que están en la base de los trastornos mentales.

En el fondo los problemas emocionales pueden entenderse en el plano del reconocimiento.
Así, en la base de un trastorno siempre hay una dificultad de reconocimiento que lleva a la producción de síntomas.

Los métodos de modificación de conducta o de ampliación o modificación de la información, son de eficacia escasa, debido a que dejan de lado los procesos de reconocimiento.
Las terapias derivadas de teorías del sujeto entendido como sujeto de conocimiento consciente, como la teoría cognitiva, o de una combinación de conductas ordenadas adecuada o desadecuadamente, como la teoría  conductual, resultan ineficaces al dejar de lado ese mecanismo de formación psíquica.

La formación del sujeto no se da sólo en el momento en que se inicia su construcción mental en la etapa infantil de las primeras identificaciones; se establece en un tiempo continuo, en un presente permanente  durante toda la vida.
En un extremo puede decirse que toda comunicación humana, pone en juego la formación del sujeto, su estructura.

Dice Borges: “Nunca sabemos que palabra puede estar cargada como un arma”.
Si cualquier palabra puede herirnos, el sujeto sólo se sostiene por el reconocimiento del otro, presente en cada una de sus palabras.

sábado, 11 de febrero de 2012

EL MODO EN QUE FUNCIONA EL PSICOANÁLISIS. (Ejemplos clínicos de tratamiento de esquizofrenia primitiva) (1)

(1) El pensamiento psicoanalítico. Estanislao Zuleta. Editorial Percepción. Medellín. Colombia. 1985. Pág. 133:Teoría del sujeto en Lacan.


“Madame Granoff escribió un libro bellísimo sobre cuatro casos curados de esquizofrenia primitiva. Se trata de unos niños de los que se pensaba eran atrasados mentales, que no sabían hablar a los 8 ó 9 años, incluso uno de ellos a los 10. En un capítulo titulado “El niño y el lobo” (La Psychanalyse No. 4) – uno de los niños tenía el delirio de aullar como un lobo – se trata de sacar a un ser humano prácticamente de la nada, porque tampoco tenía control de los esfínteres. Madame Granoff se metió con ellos hasta el fondo de su ser; por ejemplo, jugando con caca, con leche, con espejos, pegándose y mordiéndose.  Así los sacó, los puso a hablar muy bien y demostró que tenían una esquizofrenia primordial; es decir, que no habían pasado por el estadío del espejo y no se habían reconocido nunca a sí mismos, porque no habían sido nunca amados por nadie, no fueron amados por la madre. Cuando hay una carencia de amor hacia el niño, hay una diferencia inmensa de reconocimiento, porque él se reconoce en el espejo sólo sobre la base que es reconocido por la madre como el objeto de su deseo.”

Puede verse en el tratamiento de estos casos de extrema gravedad, el funcionamiento del sujeto inconsciente, su dependencia a vida o muerte en el estadío del espejo, cuya utilidad es formular cómo la mirada de amor del otro le permite reconocerse a sí mismo como existente.
Identificado con la mirada del otro – como su imagen en un espejo – se forma su identidad. 

lunes, 23 de enero de 2012

LA PSICOSIS COMO ENFERMEDAD PSICOSOMÁTICA. Cuándo y por qué es necesaria la medicación.


Nuestra hipótesis se basa en la idea siguiente:                 

La psicosis en sus distintas formas clínicas, al igual que otros  trastornos mentales que requieren para el dominio de sus síntomas el uso prolongado de fármacos, son producidos por estados de estrés emocional prolongado que a través del tiempo producen alteraciones bioquímicas cerebrales, que en un principio son de tipo funcional pero poco a poco se convierten en lesiones orgánicas; similar a una rodilla sobrecargada que al no ser puesta en reposo, va entrando en un estado inflamatorio que termina por dañar los tejidos.  

Este mecanismo de producción de la enfermedad permite enfocar el uso de los psicofármacos como el del anti inflamatorio que actúa sobre el órgano en que una congestión no tratada a tiempo ha dado lugar a una inflamación. Al principio podía haberse resuelto con  fisioterapia pero ahora requiere el complemento de la medicación.
Del mismo modo los problemas emocionales pueden tratarse inicialmente sólo con psicoanálisis – finalmente son problemas de deficiente maduración – pero después que se complican afectan al cerebro por lo que se llama mecanismo psico somático, vale decir que lo psíquico afecta al cuerpo. Entonces además del psicoanálisis, que sigue siendo indispensable para limpiar la causa, es necesario también tratar la lesión orgánica producida por la somatización.

El órgano volverá a su ser mediante la medicación y los conflictos emocionales que han estado siempre en la base del problema serán resueltos simultáneamente mediante el psicoanálisis.

La diferencia del pronóstico de los trastornos mentales tratados sólo con fármacos, cuando se entiende su causa exclusivamente como el problema de un cerebro enfermo – como es el caso del enfoque psiquiátrico de la enfermedad - y la del psicoanalista que lo enfoca como efecto de  conflictos emocionales, es notable por el hecho de que en el primer caso se lleva a cabo un tratamiento incompleto.

Si enfoco una psicosis como un problema genético o hereditario, la  enfermedad incumbe exclusivamente al cerebro que ha nacido dañado y he de tratarla como a una inflamación, únicamente mediante anti inflamatorios. El cuadro mejorará, pero sin embargo no se curará del todo sino que tendrá una evolución crónica. Por eso es que el médico psiquiatra le dice al paciente: —Tiene usted que tomar la medicación toda la vida como en una diabetes en que debe administrarse siempre insulina.
El problema de este enfoque no es sólo la dependencia al fármaco que se producirá en el paciente, sino la condena de padecer una enfermedad que se estabilizará pero que no tendrá una cura completa.

Me acuerdo de una joven paciente que traté durante años por una psicosis, que cursó con difícil y lenta - pero cierta – mejoría que en un momento dado sintiéndose capaz de seguir su vida por su cuenta, aún padeciendo algunos síntomas, tomó la decisión de suspender el tratamiento tanto de medicamentos como de psicoanálisis. Durante varios años le fue bien, desarrollándose con éxito.  
En un momento dado volvió a consulta con la intención de terminar el tratamiento. En ese momento se produjo un suceso muy interesante por su significación en cuanto a la concepción de la naturaleza de la enfermedad.
Recibí una llamada telefónica de su madre quien se expresó como si se tratara de una paciente orgánica, dando por sentado que no había curación posible.

Asombrado ante su enfoque, le dije que no era así, que además de la medicación, su hija había hecho en el pasado un trabajo importante de psicoanálisis y que ahora retomaba el tratamiento; por lo cual su pronóstico era mucho mejor que si sólo se hubiera tratado con medicamentos.

En este ejemplo se ven claramente las distintas concepciones que las personas (e incluso los profesionales) tienen en mente a la hora de enfocar estas cuestiones.

Partiendo de la experiencia clínica en casos de tratamientos psicoanalíticos, complementados por medicamentos, hemos llegado a estas convicciones.
En los cuadros de psicosis se trata de enfermedades neuróticas que siempre producen un estrés importante y terminan generando  alteraciones orgánicas en el cerebro.
En ello por otra parte seguimos la noción que nos dejó Freud, que  entre las neurosis productoras de angustia y las psicosis en que se altera la lógica con que se enfrenta la realidad, más que una diferencia cualitativa se trata de un proceso cuantitativo de suma de conflictos y aumento de la tensión, que desemboca en la psicosis.